Un nuevo tipo de planeta se suma a la lista de los conocidos hasta ahora. No es un cuerpo rocoso como la Tierra, Marte, Venus o Mercurio; tampoco es un gigante gaseoso como Júpiter o Saturno, ni un gigante helado como Urano y Neptuno.
Un nuevo tipo de planeta se suma a la lista de los conocidos hasta ahora. No es un cuerpo rocoso como la Tierra, Marte, Venus o Mercurio; tampoco es un gigante gaseoso como Júpiter o Saturno, ni un gigante helado como Urano y Neptuno.
Mucho antes que Yuri Gagarin se convirtiera en el primer hombre en llegar al espacio el 12 de abril de 1961, una larga lista de astronautas no humanos ya había viajado a través de la atmósfera para probar la supervivencia humana en los vuelos espaciales.
NEOShield es un nuevo proyecto internacional que evaluará la amenaza de objetos cercanos a la Tierra y las mejores soluciones para hacer frente a un gran asteroide o un cometa que tenga una trayectoria de colisión con nuestro planeta.
Planetas como el mítico ‘Tatooine’, imaginado en el guión de la ‘Guerra de las Galaxias’, cuyos días están iluminados por dos soles, son más comunes que lo que se podía pensar hasta ahora. Después de que en septiembre pasado se confirmara el hallazgo del planeta Kepler-16b, los astrónomos presentan ahora otros sistemas similares, lo que hace pensar que la realidad inventada por George Lucas no sólo existe, sino que hay millones en la Vía Láctea.
Dos planetas del tamaño de la Tierra que orbitan una estrella distante fueron hallados por los astrónomos de la misión Kepler de la NASA. El hallazgo fue calificado como “un hito en la búsqueda de mundos extraterrestres”.
Hemos visto la rotación de Júpiter desde la Tierra y desde las naves Voyager. También vimos a nuestro planeta rotar captado desde una sonda que se alejaba, a Marte hace mucho tiempo y al planeta Neptuno gracias al telescopio Hubble.
Después de 34 años de viaje, la sonda Voyager 1 de la NASA llegó al borde exterior de nuestro sistema solar, entrando a una nueva región que ha sido llamada “zona de estancamiento” por los científicos, y que sería la última zona antes de salir al espacio interestelar.
En la corteza de Europa, una de las lunas de Júpiter, existe agua en estado líquido con un volumen similar al de los Grandes Lagos de Norteamérica, según ha descubierto un equipo de investigadores de la Universidad de Texas en Austin (Estados Unidos). El hallazgo ha sido publicado en Nature y supondría un paso “significativo” para la búsqueda de vida fuera de la Tierra, según los expertos.
La emisión de señales de radio en frecuencias oficialmente reservadas para la investigación científica dificulta el trabajo de varios satélites de observación de la Tierra. La Agencia Espacial Europea (ESA) combate el problema y dice que España es una de las regiones que ha conseguido “limpiar”.
Todos estamos de acuerdo en que Titán es un mundo espectacular. Porque, ¿quién no querría navegar por sus mares de metano o explorar sus misteriosos campos de dunas? No es de extrañar que en los últimos años se hayan sugerido todo tipo de sondas para estudiar este satélite en profundidad, desde barcos a globos, pasando incluso por submarinos.