Aunque parezca sorprendente, los parques eólicos tienen el poder de afectar al clima. Aunque solo al que hay bajo sus turbinas.
Aunque parezca sorprendente, los parques eólicos tienen el poder de afectar al clima. Aunque solo al que hay bajo sus turbinas.
Todos los países concuerdan en que la temperatura promedio del planeta no debe aumentar más de 2°C sobre el promedio de la época preindustrial; que para lograrlo la concentración de CO2 en la atmósfera no debe superar las 450 ppm, y que en consecuencia las emisiones globales se deben reducir al menos en un 60% para mediados de siglo.
El cambio climático es un fenómeno mucho más complicado de lo que creen aquéllos que usan el término a la ligera, ya que mientras el calentamiento global será dañino para la Tierra como un todo, la acumulación de gases de efecto invernadero en la atmósfera, afectaría las diversas regiones de diferente manera, siendo el cambio en el clima local lo que realmente le interesa a sus habitantes. Dos factores determinarán probablemente el hecho de que una región se perjudique o no con el avance del cambio climático: la temperatura inicial y la adaptabilidad.
Este investigador de origen alemán es llamado el ‘profeta de las sequías’ y también de tormentas.
Una gran masa de agua dulce en el Océano Ártico está creciendo y podría llevar a un descenso en la temperatura de Europa, advirtieron científicos británicos.
Mientras algunos meteorólogos aseguran que la región avanza hacia un clima tropical, otros lo relativizan y aseguran que, pese a los cambios climáticos de los últimos años, aún se está lejos de tener un clima de esas características
“Tuve un sueño, que no fue un sueño.
El sol se había extinguido y las estrellas
vagaban a oscuras en el espacio eterno.
Sin luz y sin rumbo, la helada tierra
oscilaba ciega y negra en el cielo sin luna.
Llegó el alba y se fue.
Y llegó de nuevo, sin traer el día.
Y el hombre olvidó sus pasiones
en el abismo de su desolación.(…)”
Las imágenes difundidas por la NASA revelan miles de depresiones peculiares ubicadas en distintas longitudes y latitudes, con un diámetro que varía desde los 18 metros a más de un kilómetro y medio, y con una profundidad de entre 18 a 37 metros. De momento los científicos no sabes cómo pudieron haberse formado estos agujeros.
Un mapa de la Luna que combina observaciones en longitudes de onda visible y ultravioleta muestra áreas ricas en titanio. El titanio no sólo es un valioso recurso en sí mismo sino que además resulta clave para develar los misterios del interior de la Luna. Los investigadores Mark Robinson y Brett Denevi, han presentado los resultados de la misión Lunar Reconnaissance Orbiter en la reunión conjunta del Congreso Europeo de Ciencias Planetarias y de la División de la Sociedad Astronómica Americana de Ciencias Planetarias.