Dos de los tipos de ecosistema más exóticos de las profundidades oceánicas son las fumarolas hidrotermales, que expulsan agua muy caliente, y los surtidores de los que emana metano, que suelen contar con una temperatura mucho más baja. Ambos ecosistemas acogen formas de vida adaptadas a cada escenario y que subsisten directa o indirectamente de los productos que brotan de esos puntos del subsuelo marino.

















