Nuevos datos recabados por la misión Cassini de la NASA revelan que la luna Phoebe de Saturno tiene más rasgos propios de un planeta de lo que se pensaba.
Nuevos datos recabados por la misión Cassini de la NASA revelan que la luna Phoebe de Saturno tiene más rasgos propios de un planeta de lo que se pensaba.
El sistema solar tiene un gemelo a 130 años luz. Se trata de una serie de planetas, en concreto nueve, que orbitan alrededor de la estrella HD 10180, según publica el último número de la revista Astronomy and Astrophysics. Hasta ahora se pensaba que el astro solo contaba con siete planetas.
El sistema planetario recientemente descubierto consta de la estrella HIP 11952 y dos planetas, los cuales tienen periodos orbitales de 290 y 7 días respectivamente. En sí mismo esto no sería particularmente notable dado que el descubrimiento de exoplanetas se ha convertido en algo bastante normal en el mundo de la astronomía.
Podría haber miles de millones de planetas no mucho mas grandes que la Tierra orbitando débiles estrellas en nuestra galaxia, de acuerdo con un equipo internacional de astrónomos.
Hoy en día no está claro cuál es el origen de nuestro satélite. La teoría más aceptada sugiere que un planeta denominado Theia, impactó de forma violenta con la Tierra hace más de 4.000 millones de años.
Hace siete años, los astrónomos quedaron sorprendidos al encontrar la primera estrella fugitiva moviéndose hacia fuera de nuestra galaxia a una velocidad de 2,4 millones de kilómetros por hora. La pregunta que se hicieron fue: si una estrella puede alcanzar una velocidad tan extrema, ¿podría ocurrir lo mismo con los planetas?
Hablaremos de Plutón. Un planeta enano situado a continuación de la órbita de Neptuno y que, durante muchos años, estuvo rodeado de polémica.
El concepto que teníamos sobre lo que es un planeta está cambiando en los últimos años. Los planetas pueden ser detectados gracias al efecto de microlente gravitatoria y se estima que hay muchos de ellos, incluso tantos como estrellas. Esos planetas fueron creados en el disco de acreción de una estrella, pero fueron finalmente expulsados por las contingencias de la mecánica celeste.
Existen 100 mil millones de estrellas en la Vía Láctea. Las observaciones muestran que lo normal es que existan planetas que orbiten estas estrellas. Aproximadamente una de cada diez estrellas poseen un planeta del tamaño de la Tierra con una órbita que, si existiera agua y atmósfera, podría crear una temperatura y un clima parecido al nuestro, lo que implicaría que podríamos vivir allí.