Cuando los fabricantes de aparatos electrónicos anuncian la creación de un nuevo modelo de computadora o de teléfono celular millones de personas en todo el mundo celebran y salen corriendo a adquirir la última tecnología.
Cuando los fabricantes de aparatos electrónicos anuncian la creación de un nuevo modelo de computadora o de teléfono celular millones de personas en todo el mundo celebran y salen corriendo a adquirir la última tecnología.
El calentamiento global se puede combatir reciclando dióxido de carbono en lugar de reducir sus emisiones, como pretende la mayor parte de la clase política mundial. Es lo que ha propuesto el Premio Nobel de Química en 2010 Ei-ichi Negishi, que ha participado en el programa ConCiencia que se celebra este año en Santiago de Compostela.
Los organizadores apostaron a construcciones reutilizables y materiales reciclados. También quieren desalentar el uso de autos para reducir la contaminación.
Nunca un gesto tan sencillo como reciclar tuvo tantas ventajas para el medio ambiente, la economía y la salud. Reciclar no solo reduce la contaminación y la basura en vertederos, sino que evita la extracción de nuevas materias primas, ahorra energía y lucha contra el cambio climático, permite la creación de nuevos productos, mantiene puestos de trabajo “verdes”, e incluso, puede salvar vidas. Seis motivos más que suficientes para reciclar.
A mayores emisiones de dióxido de carbono (CO2), mayor impacto en el cambio climático. La huella de carbono nos alerta de este problema medioambiental y sirve para concienciarnos en la toma de medidas para reducirla. Ahorrar energía, asumir una dieta baja en carbono, calcular nuestra huella de carbono, compensar emisiones de CO2, consumir productos con etiquetas de huella de carbono y reducir, reutilizar y reciclar son consejos que nos ayudan a luchar contra el cambio climático, a ser más ecológicos y a ahorrar dinero.
Usar y tirar es una secuencia cotidiana. El contenedor es el destino lógico de botellas vacías, periódicos del día anterior, ropa pasada de moda, muebles astillados, cacharros que ya no funcionan y envases de todo tipo. De media, cada madrileño tira cada año 500 kilos de residuos al contenedor, pero de esa cifra ¿es todo basura?
Investigadores de la Universidad Estatal de Michigan han encontrado una receta magistral que convierte el hormigón en una versión mejorada más fuerte, más duradero y más resistente al agua.
Aunque una parte del papel usado se recicla para volverlo a poner en circulación, el resto va a parar irremisiblemente a los vertederos. Y en algunos países y épocas del año, la situación se agrava. Por ejemplo, con las festividades navideñas, se utiliza mucho papel en envolver regalos, y una buena parte del mismo acaba arrojado a los basureros, sin posibilidad práctica de ser reciclado o aprovechado de otros modos.
El chicle podríamos decir que es el colmo del reciclaje. En Argentina se consume una media de dos kilos y medio de chicles y caramelos por habitante. Un chicle que se tira al suelo tarda, también de media, cinco años en degradarse (tiempo durante el cual es capaz de acumular en torno a 50.000 gérmenes).
Un nuevo método diseñado en Israel recicla las aguas residuales de zonas residenciales para hacer papel, en una patente que no sólo contribuirá al medio ambiente sino que ayudará a abaratar el precio del agua y del papel.